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Octavio Paz: sobre el amor y la mirada

El amor es una palabra llena de significado diversos y contradictorio. Al mismo tiempo es universal. Todos lo hombres la usamos. Y para cada hombre tiene un significado particular, una imagin individual. Y, sin embargo, como la luna que es distinta en todos lados es la misma luna, tambien el amor, en cierto modo, es el mismo en todos lados. Sus ojos: el pacto del sol de verano con el sol de otoño. Nuestros cuerpos se hablaron, se juntaron y se fueron. Nosotros nos fuimos con ellos. Sí, tenían razón los poetas provenzales, los poetas de la edad media y los del renacimiento, y los de la edad barroca, y los modernos cuando dicen que el amor comienza con los ojos y cuando dicen, también, que el amor, que los ojos despiden, arrojan flechas, Se dice todavía, el flechazo. Sí, el amore comienza cuando dos personas se miran una a la otra. Yo no so se el amore sea conocimiento como pensaba Platón, pero sí, creo que el amor es reconocimiento. Reconocemos en la persona que queremos una imagen m...

Poetry dwells near the divine light's breath

  The comparison between poetry and divine light that we have proposed HERE finds its perfect explanation in Saint Paul, Epistle to the Romans 1:19: τ ὸ γνωστὸν τοῦ θεοῦ φανερόν ἐστιν ἐν αὐτοῖς, ὁ θεὸς γὰρ αὐτοῖς ἐφανέρωσεν — “that which may be known of God has been made manifest in them (in men), for God has manifested it unto them”. Poetry unveils within the human being the need to be human, that is, the need for Beauty, the need to feel Beauty within oneself and alongside oneself; and this feeling is sustained by divine light. Since we are influenced by the Augustinian idea of saeculum , we hold that poetry belongs to the saeculum and therefore comes to a halt upon the threshold of divine light [I] without crossing it, though perceiving the light that lies beyond that threshold. We are led to that threshold by the human feeling of Beauty that dwells within us and guides us to that point: to that door which cannot be crossed in our human condition. And yet, the mere act of stan...

La poesia abita in prossimità della luce divina

Il paragone fra la poesia e la luce divina che abbiamo QUI inaugurato trova una sua esemplificazione in San Paolo, lettere ai Romani I,19: τὸ γνωστὸν τοῦ θεοῦ φανερόν ἐστιν ἐν αὐτοῖς, ὁ ⸂θεὸς γὰρ αὐτοῖς ἐφανέρωσεν, ciò che si può conoscere di Dio è stato manifestato a loro (negli uomini), Dio infatti ha manifestato a loro. La poesia manifesta negli uomini il bisogno di essere umano, il bisogno cioè della bellezza, del sentimento del bello in sé e con sé, ed è supportata dalla luce divina, ma la poesia appartiene al saeculum e dunque si arresta sulla soglia di quella luce [I] senza oltrepassarla, ma presentisce la luce oltre la soglia. Fino a quella soglia ci conduce l'umano in noi: fino a quella porta che non è possibile varcare nel nostro essere umani ma che tuttavia il dimorare in quella soglia illumina nominando i nomi delle cose che la poesia chiede al poeta di manifestare [II] , e il poeta cerca il modo e le parole per manifestarle, per nominare qualcosa che non si può nomina...

La poesía en el momento en cual nombra crea

  Tuve que llegar a Octavio Paz para averiguar algo que no había notado antes. Cuando la poesía quiere subir a la luz, a la superficie para vivir como pide, requiere, en ese momento es tarea del poeta dar un nombre al descubrimiento, dar un nombre a las cosas que descubre en el mismo momento en el cual escucha la voz de la poesía: que es la voz de la belleza, divina, que vive en el hombre . Esta es la lección de Octavio Paz, que me perdí antes de leerlo. Nombras el árbol, niña. Y el árbol crece, lento, alto deslumbramiento, hasta volvernos verde la mirada. Nombras el cielo, niña. Y las nubes pelean con el viento y el espacio se vuelve un transparente campo de batalla. Nombras el agua, niña. Y el agua brota, no sé dónde, brilla en las hojas, habla entre las piedras y en húmedos vapores nos convierte ...... Follow me on Substack