El sufrimiento no es sólo algo que pertenece al tejido social y político, sino que llega a la vida del ser humano desde algo más profundo
Muchas veces me he preguntado por qué hay una minoría que no comply , que no obedece y escapa a las imposiciones de la propaganda y de las verdades oficiales. He reflexionado sobre esta pregunta durante mucho tiempo. Si partimos de San Agustín, pero sabemos que hay dos ciudades: una es la de Dios, que es el mundo del espíritu y de la luz, la otra es la terrenal que vive inmersa en el saeculum, en la mundanalidad del mundo , in dem die Welt weltet , como diría Heidegger, quien básicamente sólo nos habla del saeculum, excluyendo de su horizonte esa dimensión que trasciende el saeculum. Quien apunta a la ciudad de Dios, o al menos a la conciencia, debe estar en lo cierto con la conciencia, que sin embargo está iluminada por esa luz que viene del más allá del saeculum, incluso en aquellos que no creen pero tienen una moral muy arraigada en valores que en todo caso tienden a buscar aliento más allá del horizonte de lo inmediato que se respira en el saeculum. Los que se apuntan a lo q...